Medellín vivió una de sus noches más intensas y memorables con el regreso de J Balvin al Estadio Atanasio Girardot.
La velada comenzó con la llegada del artista en helicóptero, un gesto que marcó el tono de lo que sería un espectáculo sin precedentes. Con un montaje 360°, el escenario se transformó en un festival de reguetón y trap que hizo vibrar a más de 44.000 asistentes. Nostalgia, tecnología, baile y un desfile de estrellas se combinaron para crear una experiencia difícil de igualar.
Luis Fernando Montoya: la primera sorpresa
Desde el inicio, Balvin dejó claro que la noche tendría un carácter especial. En camerinos recibió al profesor Luis Fernando Montoya, símbolo de resiliencia en Colombia y exentrenador del Once Caldas. El artista no ocultó su emoción y compartió en redes: “Ahora sí se me arregló el día, con esto ya tengo energía”.
Un repertorio explosivo y 70 bailarines en escena
Durante la primera hora, Balvin se adueñó del estadio con éxitos como Blanco, Qué Más Pues, Con Altura, Que Pretendes y Sigo Extrañándote, además de temas de su nuevo álbum. Canciones como Poblado, Brillo y Amarillo encendieron al público, acompañadas por un cuerpo de 70 bailarines que aportó una dimensión visual impactante.
La lista de artistas invitados fue tan extensa que el concierto se convirtió en un verdadero festival. Por la tarima pasaron Reykon, Ryan Castro, Lennox, Jowell & Randy, Tito El Bambino, Kris R, Eladio Carrión, De La Ghetto, Farruko, Yandel, Nio García, Maluma, Kapo, J Quiles, Ronald El Killa, DJ Snake, Daddy Yankee, Fainal, Golpe a Golpe, Jory, Daelcom, Rayo y Toby, Chencho Corleone, Feid, En total, más de 25 figuras acompañaron al paisa, generando un ambiente de fiesta ininterrumpida.
Uno de los momentos más emotivos fue el abrazo entre J Balvin y Maluma, quienes arrodillados en el escenario compartieron lágrimas ante la ovación del público. Más tarde, antes de interpretar Río, Balvin se quebró al ver un video enviado por Valentina Ferrer y su hijo, quienes no pudieron asistir pero lograron conmover a todos los presentes.
El broche de oro llegó con la aparición sorpresa de 50 Cent, que encendió el Atanasio Girardot y selló una noche histórica para la música urbana en Colombia. La euforia del público confirmó que este concierto quedará grabado como uno de los más grandes en la carrera de J Balvin.

