Kidd Voodoo marca un hito en el estadio Chinquihue con un concierto legendario

Kidd Voodoo marca un hito en el estadio Chinquihue con un concierto legendario

Kidd Voodoo, el artista urbano más influyente de Chile, escribió un nuevo capítulo en la historia musical del país con un concierto que ya se consagra como el más masivo realizado en el estadio Chinquihue de Puerto Montt.

Transmitido en vivo por TVN, el show se extendió por más de dos horas y deslumbró con una producción de primer nivel: efectos visuales, escenografía inédita y una batería de éxitos que mantuvo al público encendido de principio a fin.

La jornada comenzó con el talento local Eleven1.1, ganador de un casting municipal, quien prendió la previa en el estadio más austral del mundo. Luego fue el turno de Felipe Blessed, hermano de Kidd Voodoo, que con su estilo ya consolidado como telonero en grandes escenarios como el Movistar Arena, se ganó la ovación de todo el recinto.

Cuando Voodoo tomó el escenario, abrió con “El final”, “Dándole” y “Un día”, recibidos con una ovación transversal de un público diverso que llenó el recinto frente a la isla Tenglo en un ambiente seguro y familiar.

La energía siguió con himnos como “Satirología”, “Madrid” y “Enrolar”. Uno de los momentos más explosivos llegó con “My Blood”, cuando apareció sorpresivamente Pablo Chill-E, recientemente confirmado para el Festival de Viña, desatando gritos y aplausos en todo el estadio.

El artista también rindió homenaje a la historia de la música chilena con versiones de “Estrechez de corazón” y “Tren al sur” de Los Prisioneros, generando un emotivo guiño a la memoria colectiva.

En un momento íntimo, Kidd Voodoo se dirigió al público: “Puerto Montt es una ciudad muy especial para mí. Aquí di mi primer concierto, fue la primera ciudad que me abrió las puertas para comenzar mi carrera. Por eso quise que este fuera el símbolo de mi gira y de mi primer show en un estadio. Estoy muy emocionado y espero verlos pronto”, expresó con emoción.

Casi al cierre, interpretó el clásico sesentero “Puerto Montt” de Los Iracundos, provocando un coro multitudinario que se escuchó dentro y fuera del estadio, y que llegó a todo Chile gracias a la transmisión televisiva.

El broche final llegó con “Destello”, tema dedicado a su pareja, cerrando una noche que quedará marcada como histórica en la música popular chilena.